¿Qué significa tener la lente intraocular sucia?

Con los años, los tejidos oculares envejecen y esto incluye también el cristalino. Nuestra lente natural se vuelve opaca y filtra luz y nos quita claridad. Las imágenes se vuelven borrosas, como si la viéramos a través de un filtro gris.

Afortunadamente las cirugías de cataratas son cirugías rápidas y prácticamente sin complicaciones. Una cirugía de media dura menos de 20 minutos y se opera con anestesia local.

Al terminar la extracción de la catarata, se coloca en el mismo sitio una lente intraocular de unos 6 milímetros que reemplaza la función del cristalino. Esta lente intraocular puede ser completamente transparente o tener un filtro amarillo. Antes de la cirugía, durante la exploración preoperatoria, se mide la lentilla que necesita el paciente y, generalmente, se elige una lente con la graduación personalizada del paciente. Esta lentilla, salvo complicaciones o sorpresas refractivas, no hay que cambiarla ni hacer nada. Raramente se mueve de su sitio salvo traumatismos u otras patologías.

Si está dentro del ojo, ¿por qué se ensucia?

La lentilla no se ensucia. Es una expresión para explicar al paciente que hay algo que vuelve a filtrar luz como si fuera polvo o suciedad sobre las gafas. Durante mucho tiempo, también se ha hablado de catarata secundaria y muchos pacientes preguntan si ha vuelto a salir la catarata.

En realidad es como una cicatriz fina que se sitúa detrás de la lente intraocular. No es suciedad ni es polvo. Son células del saco cristalino que migran y forman como una tela. Hay que considerarla como una fibrosis. 

Generalmente aparece 2 años después de la cirugía aunque a veces puede adelantarse. Mucho depende también de la calidad de la lente implantada ya que existen algunas diseñadas para evitar esta fibrosis.

¿Cómo se limpia la lente intraocular?

Algunos pacientes preguntan si hay que sacar la lentilla para limpiarla. Afortunadamente existe un láser muy preciso que trabaja a bajas energías que en pocos minutos puede solucionar el problema. 

Después de dilatar la pupila, el paciente se coloca en la montonera de la lámpara a hendidura con el láser. Generalmente está colocado en la consulta. Pocas veces se necesita anestesia en gotas.

En manos expertas, el procedimiento dura pocos segundos y no tiene efectos secundarios. Las complicaciones son muy raras. Se suele indicar un antiinflamatorio en gotas durante 4-5 días y es recomendable volver a graduar después de 2-3 semanas. Durante los primeros días, es normal ver marchitas como moscas volantes.

En Oftalmología Dr. Francesco Moroli, disponemos del más moderno láser marca Zeiss.

Hospital Parque Vegas Altas, Don Benito.

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